Cómo la inteligencia artificial está cambiando nuestra forma de trabajar

Cómo la inteligencia artificial está cambiando nuestra forma de trabajar Cómo la inteligencia artificial está cambiando nuestra forma de trabajar

Superada la primera ola del ‘smart working’ que se desató con la pandemia de la COVID-19, nos estamos adentrando en una segunda fase protagonizada por la automatización, en la que deberemos preguntarnos cómo integrar la inteligencia artificial en nuestros marcos de trabajo y qué podemos ofrecer como profesionales que quede fuera de su alcance.

A los dilemas –o elefantes en la habitación– de la empresa relacionados con la productividad, como los asociados con los nuevos modelos de trabajo y el regreso –o no– a las oficinas, se les ha añadido la adopción de la inteligencia artificial. Su integración se ha convertido en la prioridad número uno para muchas organizaciones. Las denominadas “nuevas formas de trabajar” (conjunto de estrategias, metodologías y tecnologías diseñadas para la mejora del desempeño laboral) tienen ahora un nuevo elemento a considerar.

La irrupción tecnológica en este ámbito tuvo su máxima resonancia durante la pandemia de la COVID-19, cuando las empresas debieron abrazar el smart working1. No era nada del todo disruptivo, más allá de la centralidad que tuvieron las tecnologías a la hora de permitir trabajar en remoto durante los confinamientos y restricciones diversas, dado que las organizaciones venían ya con la inercia de una incipiente transformación digital.

La primera ola de implementación de las estrategias de smart working ha consolidado una equilibrada hibridación del trabajo entre lo presencial y lo remoto, así como entre la productividad y el bienestar. Y ahora nos adentramos en una segunda fase, que tiene como protagonista la automatización. Se trata de la apuesta definitiva por aplicar la tecnología en la ejecución de tareas con poca (o sin) intervención humana. O lo que es lo mismo, que sean las máquinas las que se responsabilicen de aquello que no aporta un valor esencial.

 

evolución del smart working  

El desarrollo de la IA ha provocado que las empresas se planteen unas “nuevas formas de trabajar” con la voluntad de aplicarlas cuanto antes. Si la pandemia actuó como catalizador para incrustar la tecnología en nuestros quehaceres profesionales y personales, ahora es la IA –cuyo avance es mucho más rápido que el de otras tecnologías precedentes– la que se erige como eje vertebrador de un cambio que, más allá de requerir clara convicción, actúa nuevamente por convulsión.

En el actual punto de adopción hay mucha divergencia en los enfoques, más dudas que certezas y más preguntas que respuestas. Las posibilidades parecen infinitas, pero también existe una gran incertidumbre sobre su verdad...


Iñaki Bustinduy

Socio consultor en H&B Human and Business ·